Mi?rcoles, 16 de noviembre de 2011

El Árbol Mágico/El Cerebro De Broca
Peter Sloterdijk/Carl Sagan
Seix Barral/Ediciones Grijalbo

Reporto aquí dos libros.

No es que, fuera de una circunstancia personal, tengan algo que los una. El Árbol Mágico es una novela de un escritor alemán y Carl Sagan todos sabemos que es, entre otras cosas, un  estadounidense ilustre divulgador científico, pero “El Cerebro de Broca” no lo pongo como libro de divulgación, lo veo más bien como un libro de polémica muy amenamente presentado, que con buen humor y un gran respeto a las ideas que combate, se dedica en su mayoría a exponer las dudas del autor sobre afirmaciones pseudo científicas, haciendo ver a fin de cuentas su inexactitud. Como no me interesa tener argumentos para combatir la astrología o supuestos similares, el libro tampoco me interesó, aunque leí hasta la página 240 de las 432 que tiene. En verdad no leí todas esas páginas con gran detenimiento, muchas de ellas las leí en diagonal.

La novela de Peter Sloterdijk la leí hasta la mitad, más exactamente, de 288 páginas leí hasta la 152. Decidí no seguir leyendo por dos razones principales: el tema no me interesó y la tendencia de enorme pesimismo del libro me molestó lo suficiente para decidir no seguir leyendo. El estilo de la escritura me pareció pesado, pero eso tal vez lo hubiera soportado si no se hubieran presentado las dos razones anteriores. El tema trata de los inicios de una psicología que se pretendía científica, basada en el hipnotismo y, claro, de ahí no podía salir nada que impulsara realmente una corriente científica útil. A la mitad del libro el protagonista ya vislumbra lo inútil de su búsqueda y todo lo narrado se va volviendo oscuro, o dicho de otra forma, todo lo narrado parece tenebroso. Finalmente hice lo que no acostumbro: di un salto de la página 152 a las dos finales y, no siga usted leyendo si le interesa el libro porque voy a hacer referencia a su final, que es de un pesimismo casi absoluto. Digo casi porque lo absoluto no existe en este mundo. El protagonista se deja vencer y se entrega a la mediocridad que odia seguro de que no hay otra cosa que hacer más allá de eso. Reafirmo mi decisión de no leer ni una página más de tal novela.

Reporto la lectura de dos libros que dejé a la mitad para engañarme a mí mismo y decir que leí entre los dos un libro más en este año 2011.


Publicado por el_trampero @ 9:37  | Ejercicios de ?l
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