Martes, 23 de junio de 2009
Esta vez escribe La Mujer.

Este ejemplar de "Relatos Africanos" de Doris Lessing ya ha sido reseñado por El que boga, escritor residente de este blog. Para ver las entradas relacionadas haga clic en los títulos siguientes:

Relatos Africanos
Hambre (1)
Hambre (2)

Una vez hechas las aclaraciones técnicas, he aqui mi reseña.

Leí estos relatos inmediatamente después de haber leido La Hija de Burger, y es inevitable hacer comparaciones entre las dos autoras por la simple casualidad de que son africanas (y mujeres y premios Nóbel, peregrinas razones al fin). Lo que quiero comparar es la sensibilidad de ambas. Nadine parece tener una sensibilidad muy distinta a la de Doris. Esta última es como un potente chorro de agua cristalina, mientras que la primera es como un remanso melancólico y dolorido. En mexicano, yo diria que la Lessing es una cabrona y como tal escribe. Ya no recuerdo a cual de las dos pertenece la frase "los comunistas deben ser los últimos optimistas" (creo que es de Nadine). Pero mis comunistas favoritos son unos optimistas provocadores.

Esta colección de cuentos contiene algunos de los mejores que he leido en mi vida. Me gustan mucho los cuentos fantasiosos, cosa que los Relatos Africanos no son. Son realistas, costumbristas incluso. Doris tiene una certera forma de describir su entorno y sabe hacer sentir al lector el rocío de las mañanas Rodesianas o el recelo de un anciano negro. Otra característica de su narrativa es que pone cómodo la lector, parece que te va a echar un cuento de hadas y gradualmente las cosas se empiezan a retorcer, todo empieza a ser más obscuro y finalmente termina clavándote una estaca en el corazón. Otras veces se pone sárcastica y es cuando puedo amarla profundamente, porque su sentido del humor me ha arrancado algunas francas carcajadas ante el ridículo que solemos hacer los seres humanos. Es descarnada y a la vez acogedora, porque pasa mucho de los complejos de culpa, sus personajes son entes libres que cargan con el peso de su libertad a la vez que la viven con todas sus consecuencias y toda su alegria.

Destaco, al igual que el que boga, el cuento titulado "Hambre". Ya está bien reseñado en este mismo blog, yo sólo he elegido estos tres extractos algo azarosos:

La señora Samu tiene mucho menos corazón que la señora Mizi, y encambio mucha cabeza, y cuesta distinguir cual de los dos órganos es másútil.

A la mujer le invade la tristeza, una tristeza antigua, porque estáen su naturaleza amar la indiferencia de los hombres y no es ni mucho menos la primera vez que permanece despierta junto a un hombre dormido,pensando que la va a abandonar.

Ahora mira a su madre. No la ve joven, vieja, hermosa o fea. Es su madre. Es una madre como debe ser.

A ver quien le va a discutir esas simples verdades.

Tags: Doris Lessing, Cuento, Relectura

Domingo, 21 de junio de 2009

Alejo Carpentier,

Ediciones Folio, S.A., 2004

 

Esta vez la reseña la dejo en manos de Mario Benedetti. La tomo de su crítica literaria llamada “El recurso del supremo patriarca”, que aparece en el libro de mismo nombre, de editorial Nueva Imagen, México, primera edición 1979, quinta edición 1985. Lo que sigue son textos copiados de las páginas 20 a 25 del libro citado.

 

“En El recurso del método la vedette del relato es la situación del protagonista. El interés humano supera largamente los demás alardes y planificaciones. En esta novela, Carpentier apela, incluso para burlarse cordialmente de Descartes, al recurso del humor. Su procedimiento entronca en la novela picaresca pero ... la mirada del escritor es considerablemente menos ingenua que la de los clásicos del género. Alejo escribe desde una revolución, y en un revolucionario no cabe la ingenuidad, particularmente cuando se introduce en el tema político. “Mi pícaro, en este caso”, ha dicho Carpentier en un reportaje publicado en México, “se llama sencillamente el Primer Magistrado de la nación, que como tal vive y revive lo que fueron las vidas de los más famosos tiranos ilustrados del continente”.

...

Muchas veces se ha destacado, con razones y ejemplos generalmente válidos, el carácter barroco de la narrativa de Carpentier. Pues bien, en El recurso el barroquismo aparece como un exceso del protagonista. El Primer Magistrado se pone pesado cuando se vuelve barroco. En un momento dado llega a decirse a sí mismo: “Cuidado: he vuelto a caer en el idioma florido”. Carpentier usa inteligentemente esa circunstancia para tomar distancia ... tanto de la época en que transcurre la novela ... como también con relación a una característica propia ... logrando así un lenguaje tan pleno de hallazgos, pero así mismo tan sostenidamente inteligible y funcional.

...

La utilización del humor en El recurso es una nueva muestra de la madura eficacia de Carpentier, sobre todo porque le permite construir una novela política que no parece serlo.

...

Desde una perspectiva simplemente literaria, la novela de Carpentier tal vez no sea la mejor de sus novelas , pero como propuesta de novela política, me parece un verdadero paradigma, sobre todo porque cumple una ley que, si bien parece elemental, raramente es observada por el escritor comprometido o militante: la novela que lleva implícita una propuesta política, debe cumplir primero con las leyes novelísticas. Debe existir primero como novela, a fin de que ese nivel cualitativo sirva de trampolín para el salto ideológico. De lo contrario, la propuesta política se volverá frustración y salto en el vacío.”


Publicado por mujermentirayel @ 20:24  | Ejercicios de ?l
Comentarios (1)  | Enviar
Domingo, 07 de junio de 2009

Mario Benedetti
Nueva Imagen, México, 1979

En la entrada anterior puse 1989 en la edición. Después estuve buscando el artículo que tiene por nombre "El recurso del supremo patriarca" en internet y lo que encontré fueron referencias al libro donde aparece, del cual se dice que data de 1979. No tengo a mano el ejemplar que yo consulté, así es que puede ser alguno de los dos, si es que existen ediciones en esos años, o hasta puede ser un ejemplar editado por otra casa. Al fin de cuentas da igual. También encontré una larga transcripción del artículo, pero solamente en lo que se refiere a la novela "Yo el supremo" de Augusto Roa Bastos.

El artículo al que me refiero -no sé si es ensayo o crítica o qué cosa, pues en literatura no paso de aficionado- dice en su título de qué trata. Efectivamente es un estudio comparativo de tres novelas: "El recurso del método", "Yo, el supremo" y "El otoño del patriarca". Mario dice, con razón, que eso no es solamente un juego de palabras y lo justifica plenamente. Yo sólo leí lo referente a "El recurso del método" y a "El otoño del patrirca". En cuanto a "Yo, el supremo", ahora es para mí una imperiosa necesidad leer la obra cuanto antes, pues Benedetti afirma que "Yo, el supremo", de las tres, es la novela que sale ganando si atendemos a la comparación de cada una de ellas con las anteriores escritas por el mismo autor. Además Mario dice que las tres tienen algo en común, que las pone aparte de otras novelas de dictadores, concretamente "Tirano Banderas" de Ramón María del Valle Inclán y "El señor presidente" de Miguel Ángel Asturias. Dice que las tres primeras tienen un punto de vista narrativo exterior y posterior a los hechos, que les permite una mayor universalidad -al menos eso fue lo que yo entendí. Que Mario Benedetti compare, al nivel que sea, a "Yo, el supremo" -que no he leído- con los otros dos libros que amo profundamente, me impone la novela de Roa Bastos, del cual no conozco niguna obra.

En cuanto a "El otoño del patriarca" Benedetti dice que tiene fallas narrativas, que Gabriel sobrepasó las posibilidades de una novela, que debe ser creíble, aunque sepamos que es pura ficción y que de tan hiperbólica hace que el lector pierda el interés en lo narrado. En lo que a mí toca, en cuanto logré entender de qué iba "El otoño del patriarca" y cómo estaba escrito -lo que en verdad sí me costó-, el libro me fascinó y cuantas veces lo abro vuelve a fascinarme, al igual que una víbora, según cuentan, fascina al ratón que pronto devorará. Uso el verbo fascinar tres veces en dos renglones porque no tengo otra forma de expresar lo mucho que me atrapa "El otoño del Patriarca".

En apoyo a su afirmación, Mario cita uno de los episodios más conocidos de la novela, aquel donde el patriarca presenta a su mejor general, amigo, defensor, médico de cabecera, totalmente cocinado y perfectamente aderezado y lo reparte en porciones equitativas, utilizando el mejor arte culinario, al resto de los complotados en su contra, que esperaba a la vianda -viva, obviamente- para derrocar al dictador, y cínicamente remata deseándeles buen provecho a los asistentes.

Es cierto que para nadie es creible ese hecho tal cual. Mario dice que aunque un caso idéntico se haya dado no es creíble al momento de ser narrado. Totalmente de acuerdo, pero entre otras cosas por eso me gusta tanto la novela, porque a través de narraciones increíbles Gabriel no hace sentir realidades latinoamerticanas que aún vivimos y que para los que no las viven deben ser increíbles. El hecho del general aderezado es una exacta fábula de lo que está pasando en estos momentos en mi país, donde la autoridad nacional más alta impone un castigo de 113 años de prisión a un campesino, acusándolo de “líder”, cosa que no es en México ningún delito tipificado, de una “muchedumbre” que cometió “secuestro equiparado” y no sé bien qué otros delitos. La población, que no muchedumbre, que cometió los supuestos actos delictivos, fue brutalmente reprimida por el poder. Durante la represión muchas mujeres fueron violadas (entre ellas alguna extranjeras, una española si no mal recuerdo) por los policías antimotines que por poco matan, por el maltrato al ser aprehendido, al propio “líder” al que se le ha aplicado la pena nombrada arriba. Todo eso en la población de Atenco, hace dos años. 

Acá nos queda claro que la pena de 113 años es un “castigo ejemplar” para aquellos que se rebelen, así sea un poco, contra el poder cada vez más claramente dictatorial, de una administración federal que llegó al cargo mediante un enorme fraude electoral y pretende “legitimarse” mediante “mano que no tiembla” y apoyo de gobernadores regionales (acá se llaman de los estados federados) públicamente represores de movimientos populares o cercanos a grupos de delincuentes que la autoridad federal defiende acaloradamente. Así pues, la “cena” del generar Rodrigo de Aguilar prefigura hechos como el castigo a quien se reprimió en Atenco acusándolo ¿de qué? ¿de delitos que cometió el represor? Igual de absurdas e increíbles son las dos situaciones, la literaria y la real.


Publicado por mujermentirayel @ 20:27  | Ejercicios de ?l
Comentarios (1)  | Enviar

Alejo Carpentier
Ediciones Folio, S.A., 2004

Hace una horas (poco más de 24) terminé de leer "El recurso de método". Fue el primer libro de Carpentier que leí, hace más de treinta años, y desde entonces me pareció muy bueno. La verdad es que no recordaba casi nada y esta relectura la disfuté muchísimo.

Ayer empecé a escribir mi comentario para transcribirlo a este blog y tropecé con la dificultad de hacer una reseña sin contar nada de la novela. No he encontrado la solución a ese problema, pero hace menos de una hora el enorme Mario Benedetti, que aunque haya muerto sigue enteramente vivo entre nosotros, me mostró cómo hacer crítica de una novela sin contarla, en un ensayo que aparece en su libro "El recurso del supremo patriarca", México, Nueva Imagen, 1989.

Nada mejor que transcribir lo que Mario dice del "Recurso de método" en ese escrito. No se trata de reproducir todo lo de Benedetti, sólo una parte, pero como no tengo copia de lo que leí tal vez me tarde un poco. Además no creo que resista la tentación de poner algo de mi cosecha antes -o después, o al mismo tiempo- de transcribir lo de Mario.

¿Cómo encontré esas opiniones del uruguayo? Pura casualidad. Hace ocho días, en un biblioteca pública de Querétaro -ciudad donde vivo- estuve leyendo las primeras 44 páginas de "Los de abajo" de Mariano Azuela. Dejé el libro porque no me gusta nada, a pesar de que está muy bien escrito. Hoy domingo decidí regresar a la biblioteca y hacer un esfuerzo por leer toda la novela de Azuela y me topé con un estante dedicado a Benedetti con motivo de su recierte muerte.

Además de la noticia de su deceso y de los merecidos reconociminetos al poeta, el estante tiene expuestos muchos de sus libros. Empecé a leer los títulos y me llamó la antención el llamado "El recurso del supremo patriarca". Lo tomé y su lectura ma atrapó. Tenía que regresar a casa por otros compromisos y no terminé de leer, pero necesito comentar algo sobre lo leído. Lo haré en la siguiente entrada. 


Publicado por mujermentirayel @ 14:25  | Ejercicios de ?l
Comentarios (1)  | Enviar
Jueves, 04 de junio de 2009

Otra vez los duendes cibernéticos perdieron una entrada en este blog y cambiaron el título de otra. Todo eso cuando entro al blog vía explorer. Por eso, con otro título copio aquí una entrada que se llamó "El desencanto de Mariano Azuela (II)" y que desaparació, pero como ese título ya aparece, puse otro. Para los usuarios de Mozilla la entrada aparecerá dos veces, pido disculpas por los incovenientes causados.

Va pues el original escrito sobre Mariano Azuela y su desencanto,segunda parte:

En su magnífica reseña literaria, Luis de Paola nos entrega la siguiente afirmación de Mariano Azuela: 'Descubrir nuestros males y señalarlos ha sido mi tendencia como novelista' (Citado por Marta Portal).


No critico esa tendencia, es más, la creo absolutamente necesaria. Sé que en la naturaleza no existe la perfección y que para mejorar necesitamos descubrir y señalar nuestros males. Los escritoresf uncionales del régimen surgido de la revolución mexicana estuvieron casi totalmente faltos de esta virtud, claridad que es más admirable cuando la descubrimos en Juan Rulfo, que vivió becado por ese régimen. Lo que ya no me gusta tanto es que solamente se señalen males y no se haga un balance señalando también logros. Pero, en fin, hablando de los males de la revolución hay que nombrar también a Carlos Fuentes y su extraordinaria novela “La muerte de Artemio Cruz”. En una primera aproximación diré que mientras Azuela narra los males de los de abajo, de los 'soldados carne de cañón, pobre gente que no fue dueña siquiera del nombre con que los bautizaron' (cita de la reseña de Luis de Paola), Fuentes narra la descomposición de un dirigente medio que terminada la lucha armada empieza a escalar económica, social y políticamente basado en la corrupción, cosa que sucedió tanto que ha llevado a muchos a hablar y escribir de una “revolución traicionada”, como bien apunta también Luis de Paola.

Sobre el libro de Fuentes también diré que desde la primera vez que lo leí me pareció excelente por la forma en que está escrito pues su narrador es el político corrupto que en su lecho de muerte recuerda en forma caótica diversos episodiosde su vida a través de los cuales va dibujando toda una serie de personajes muy consistentes.


Si bien recomiendo “La muerte de Artemio Cruz” no hago lo mismo con la novela  “Gringo viejo” también escrita por CarlosFuentes y que fue usada para una película “joligudense” que por cierto nunca vi. De la novela “Gringo viejo”, que trata sobre Pancho Villa y un norteamericano que lo acompaña un tiempo durante sus campañas militares, no recuerdo casi nada a pesar de haberla leído vez y media, lo que significa que no me dijo cosas ni positivas ni negativas.


Metido a hablar de novelas sobre la revolución no puedo evitar nombrar otra: “La rebelión de los colgados” de Bruno Traven, que si bien no trata sobre temas amplios y generales de la lucha armada o sus consecuencias, sí aclara mucho sobre los motivos que tuvieron los de abajo para levantarse en armas.


Publicado por mujermentirayel @ 18:12  | Ejercicios de ?l
Comentarios (2)  | Enviar