Martes, 05 de mayo de 2009

Octavo cuento en el libro “Relatos africanos” de Doris Lessig

 

Ediciones Folio, 2004

 

El cuento narra lo que vive un negro de diez y seis años en un corto periodo de tiempo. El joven es inteligente y ambicioso, nunca ha salido del pueblo donde nació, tiene muchas facultades: salud, fuerza, destreza ... Es rebelde y respeta poco las costumbre de su pueblo, pero no sabe más que de oídas, y muy poco, cómo es la vida fuera de su pequeña comunidad. Tras dudas y una muy bien narrada lucha interna el joven sale del pueblo. El relato abarca a partir de ese hecho unos pocos meses. Cuenta la evolución del personaje en medio de combates y dudas íntimas. Las circunstancias cambian velozmente, el joven enfrenta experiencias desconocidas e insospechadas y su evolución es rápida y llena de tumbos. Hay una gran consistencia en la personalidad y en el desarrollo del muchacho que se ve sumergido en una lucha entre dos extremos que solamente se esbozan. El joven recibe influencias de negros luchadores sociales y de ladrones y asaltantes. Su inteligencia lo hacen atisbar en ambas direcciones y las circunstancias lo empujan materialmente en uno y otro sentido, sin que la narración se desvíe a juicios de valor. En torno al protagonista Lessig nos presenta muchos personajes, abundantes en matices: jóvenes de ambos sexos que jalan al protagonista al crimen; adultos, hombre y mujeres, que lo empujan en uno u otro sentido o que apoya sus actividades delictivas. Todos negros. La escritora logra así pintar muy bien la sociedad que vive en un barrio negro de una gran ciudad de Sudáfrica, en la época más fiera del “apartheid”.

 

Difícilmente un libro de historia haría sentir lo que el relato provoca. Imagino que cualquiera que no hay vivido una realidad semejante, después de leer “Hambre” podrá tener una idea bastante cercana a la realidad de una sociedad como la descrita. Para mí, habitante del tercer mundo, es muy revelador descubrir que los negros de Sudáfrica y seguramente de los otros países africanos, viven en sociedades poco diferentes a las sociedades de los cinturones de miseria de nuestras grandes ciudades, como México Distrito Federal concretamente.

 

Uno de los detalles que más me gustó del relato es que Doris, como ya dije, no hace juicios de valor o éticos, solo cuenta las cosas y deja que el lector haga el resto. Tal vez sólo al final se aventure en el terreno mencionado en éste párrafo.

 

Por último, una reflexión muy personal: cuando se habla de un mundo unipolar siempre pienso que el término es errado; si un polo lo constituyen los pocos dueños de los grandes capitales mundiales y los gobiernos que les están supeditados, el otro lo constituimos los marginados, los segregados, los despojados, los ignorados, los de abajo. El día que nos unamos, ese polo seguramente derrotará al otro.

Publicado por mujermentirayel @ 21:31  | Ejercicios de ?l
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Comentarios
Publicado por BoticaPop
Mi?rcoles, 06 de mayo de 2009 | 14:59
quiz? ahi est? el quid... los "unos poquitos" hacen un polo o como sea que se llame, porque el lado de los "muchos" no es un polo. es un archipielago desperdigado.

No habia leido tus ?ltimas entradas y no me imaginaba que el desastre fuera tan desastroso. O sera que te veo en firefox y nunca habia tenido un problema.

En cuanto a la africana excomunista, voy para alla en cuanto termine a la otra africana excomunista (o comunista, no se).

Y har? m?s comentarios luego, porque estas ultimas entregas tienen mucha tela de donde cortar.

Harto harto harto como los chanchos.
Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 06 de mayo de 2009 | 15:42
Me suena. Aunque no s? si un relato que le? hace much?simo. Se titulaba 'El hambre de Jabavu', si mal no recerdo. Se parece mucho al menos de lo que recuerdo. No s? si ser? el mismo. No es de lo que m?s me gust?. Quiz?s la traducci?n o vaya usted... Tendr?a que leerlo otra vez.

Fdo: Senocri
Publicado por Mujermentirayel
Viernes, 08 de mayo de 2009 | 17:15
Efectivamente, el cuento que rese?o seguramente es el mismo que en otra edici?n se llama "El hambre de Jabavu", pues Jabavu es el protagonista. Creo que a mi me ha gustado porque Jabavu en muchos aspectos se parece a algunos de mis hermanos mayores, los ind?genas de mi patria, que tambi?n tiene gentes como muchos otros de los personajes del cuento de Doris.

(Comentrio de ?l, no de mujer mentira)