Lunes, 04 de mayo de 2009

Octavo cuento del libro “Relatos africanos” de Doris Lessig.

 

Desde hace varios años, no los que me gustaría, estoy convencido que los habitantes de los países antes conocidos como del tercer mundo deberíamos conocernos más, para poder así unirnos y defendernos del saqueo de todo tipo que de nosotros hacen los países que encabezan y usufructúan el sistema capitalista.

 

No soy partidario de un conocimiento frío –sin emociones, sin pasión, sin corazón– y sé que a los estudios sociológicos e históricos hay que añadir conocimientos por otras vías. Como viajar y vivir en varios países no me es posible –falta de dinero y el idioma me lo dificultan– empecé a buscar por el lado de la literatura. De verdad ese campo me ha ayudado mucho, aunque todavía estoy muy lejos de saber lo que quisiera. Así, me acerqué a la India a través de “Los versos satánicos”, a Egipto mediante dos libros de Naguib Mahfuz y a Turquía gracias a “La casa del silencio” y “Me llamo Rojo” de Orhan Pamuk. Fue un fracaso intentar algo semejante con  China a través de Gao Xingjian –“El libro de un hombre solo”– que a pesar de todo algo deja entrever de la parte rural de la China actual entre todo un relato que tan sólo pretende desprestigiar a esa gran nación, hasta el punto de pretender borrar todo su pasado. Haruki Murakami me acercó a Japón, confirmándome lo que ya sabía, que no pertenece al tercer mundo, pero también dejó ver algo de la China del tiempo de la Segunda Guerra Mundial

 

Me faltaba conocer al menos algo de África por medio de cuentos y novelas, aunque Egipto está en África y “La Reina del Sur” (Pérez-Reverte) algo pinta de Argel y países limítrofes. Doris Lessig me facilitó el acercamiento a África, pero sólo he leído “El cuaderno dorado”, que en su primera parte expone la visión de jóvenes blancos que viven provisionalmente en África. Algo muestra, pero no habla casi nada de los pobladores negros, si acaso y poco de algunos colonos blancos y muy poco sobre unos sirvientes negros.

 

En la red di casualmente con el blog de un africano que a partir de encontrarlo lo consulto día a día. El blog y las utilísimas orientaciones de su autor me llevaron a descubrir a Nadine Gordimer. Sólo he leído una de sus novelas que comento más atrás en este blog –“La hija de Burguer”–. El libro me llevó de la mano a conocer algo de Sudáfrica, de su historia, del pensar y del sentir de los blancos que lucharon y/o luchan contra la segregación racial y algo, poco para mi gusto, del pensar y sentir de los negros. Fue en este contexto donde me encontré el cuento que da título a esta entrada y que es la primera narración extensa que leo donde todos los protagonistas son negros.

 

Continúo comentando el cuento en la próxima entrada.


Publicado por mujermentirayel @ 8:13  | Ejercicios de ?l
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Comentarios
Publicado por Senocri
Lunes, 04 de mayo de 2009 | 10:59
Ahora si, el t?tulo tiene relaci?n con el texto. He le?do los 'Cuentos africanos' de Lessing. Hace tiempo los adquir?. Efctivamente son 3. De Editorial Alienza Editorial. Y si, efectivamente casi todos tienen la visi?n de los blancos. Sin embargo, a m? particulmante me impresion? una novela, ambientada en Sud?frica, de una chica blanca.
Publicado por Senocri
Lunes, 04 de mayo de 2009 | 11:10
Pero no recuerdo, ahora mismo, el t?tulo. Se que era algo de hierba. Y Doris Lessing entonces para mi practicamente desconocida (supongo que para la mayor?a tambi?n) adquiri? un relive destacado. Te lo pongo porque no s? por qu? creo que la apreciar?as y har?as un comentario sustancioso. Tampoco recuerdo la editorial. Quiz?s Argos Vergara, pero que ya no existe. Seg?n voy escribi?ndote me ha venido el t?tulo o eso creo 'Canta la hierba'. Lo buscar? en la red.

Nos seguiremos leyendo
Publicado por Senocri
Lunes, 04 de mayo de 2009 | 11:21
Era ese el t?tulo. Creo que si tienes inter?s te resultar? facil encontrarla. En Intenet vienen sinopsis y otros comentarios. Adem?s dicen que fue la primera novela que hizo. M?s atrayente aun.

Hasta otra