Lunes, 04 de mayo de 2009

Emmanuel Levinas

Siglo XXI editores, 3ª edición, México D.F. 2001

1ª edición en francés 1972

 

¿Qué ando haciendo leyendo libros de filosofía? ¡Quién sabe! pero es bueno hacerlo de vez en cuando, aunque el libro se inscriba en el idealismo filosófico, en tanto yo he optado por la corriente materialista, sin que sea estudioso de la misma.

 

Es interesante y aleccionador leer el libro de un filósofo que intenta en serio y a profundidad encontrar el “sentido de la existencia” que él supone se halla fuera de la misma o es anterior a ella. Tal vez Levinas negará decir eso en su libro pero a mi me parece que el supuesto es muy claro. Los esfuerzos por encontrar ese sentido en el otro, como si uno existiera en sí mismo, solo y aislado, separado de la realidad y de la materia, son enormes y, según yo, infructuosos por que parten de un punto de vista equivocado. Puedo aplaudir los esfuerzos de Levinas, pero ellos me afianzan la conciencia de que la filosofía idealista no es capaz de dar sentido a la existencia sin recurrir a Dios o a un dios o ser previo y exterior a la materia, pero que recurrir a ello mete al pensamiento en un laberinto sin salida.

 

Por ahí Levinas dice –busqué la cita y no la encontré – que no es posible la existencia de los ateos. Sí, claro, es imposible ser ateo si se es idealista filosófico, pero creo que Levinas no ha estudiado al materialismo, que por ahí en las páginas 40 y 41 dibuja como un materialismo muy primitivo y parcial, reducido prácticamente a la economía. Por eso vuelvo a repetir: es bueno leer a los filósofos idealistas modernos, exitosos, afamados y representativos, así no se rechaza al idealismo por consigna o por “dogma” del materialismo, sino, entre otras razones, al corroborar su ineficacia para explicarse la realidad.


Publicado por mujermentirayel @ 7:52  | Ejercicios de ?l
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