Martes, 14 de abril de 2009

José Saramago.

Punto de lectura, Madrid, segunda edición, junio 2001.

(Relectura)

La novela se escribió mientras en España y Portugal se discutía la entrada de ambos países a la Unión Europea. Pensando en ello podrá decirse que el libro es coyuntural, ya que apunta a una posible o deseable separación de ambos países del resto de Europa. Todos sabemos que la separación no se dio. En 1986, año de la publicación de la novela, España y Portugal decidieron entrar a la Unión Europea y fueron aceptados. A pesar de ello estoy seguro que aún en Europa el libro va mucho más allá de la coyuntura, independientemente del desenlace que ésta tuvo.

 

Narrar que una península se separa de un continente puede tener en América y más concretamente en México, mi patria, una lectura diferente a la de un europeo. Mientras en mi país nos preparamos para celebrar el bicentenario de la independencia (1810) y el centenario de la revolución mexicana (1910), en forma confusa y no explícita dos posturas yuxtapuestas se adivinan en la sociedad mexicana: algunos, herederos de los ideales del porfiriato – la modernización al estilo francés de fines del siglo XIX en favor de una capa privilegiada de la sociedad – cambian a Francia por Estados Unidos y ansían incorporarse a ese país más allá de como lo han hecho las naciones europeas. Muchos otros, la mayoría pauperizada, vemos hacia el sur y soñamos con una “América Latina”, una América Bolivariana unida, independiente y soberana, alejada del país más poderoso – todavía – del mundo, del que solamente nos separa una raya imaginaria que, como la trazada por un personaje de la novela de Saramago, queremos no solamente que no se borre, si no que se convierta en un abismo que nos aleje de la bestia devoradora que está al norte ¿Qué pasaría si, aunque fuera metafóricamente, la República Mexicana empezara un deslizamiento hacia el sur que ampliara día a día una grieta en la frontera norte?

 

Más allá de la metáfora de la separación de la península del continente, hay en el libro de Saramago una historia de relaciones personales entre los 5 protagonistas – seis, contando un perro, que es todo un personaje – que rezuma solidaridad, amistad y búsqueda de un objetivo común que dé sentido a la vida que, por otro lado, parece haber perdido todo asidero y navega a la deriva.


Publicado por mujermentirayel @ 9:52  | Ejercicios de ?l
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Comentarios
Publicado por Invitado
Martes, 14 de abril de 2009 | 16:35
dice Nadine que ustedes los comunistas son los ?ltimos optimistas (y por ustedes me refiero al honorable viejo saramago y al honorable viejo que firma este post). optimistas provocadores, diria yo. y con sentido del humor, que es de lo que esta llena la balsa.
como siempre, las metaforas del portugu?s son de una lucidez apabullante.
Publicado por BoticaPop
Martes, 14 de abril de 2009 | 16:36
Ah, y el comentario anterior es mio, de BoticaPop, en caso de que hubiera alguna duda.
harto, harto, harto.