Martes, 24 de marzo de 2009

2666 (5 y último)

Roberto Bolaño

Anagrama, Barcelona 2004

 

Con el trasfondo de un mundo donde nadie tiene pasión por nada, o nadie se apasiona, Roberto Bolaño traza magistralmente en la parte cuarta de la novela un “oasis de horror” en una ciudad industriosa del norte de México. Lo escrito ni es una denuncia ni se va al extremo de ser un himno a la violencia y al mal. En gran parte es una enumeración de asesinatos de mujeres jóvenes, de entre doce o catorce años a treinta y cinco, con unas pocas excepciones. La enumeración se aleja tanto de extremos fríos como morbosos. Con gran habilidad Roberto entrelaza breves narraciones estrechamente ligadas en su sentido general con los asesinatos, aunque sin relación directa como causa-efecto, que mantienen vivo el interés del lector.

 

Son más o menos 350 páginas con relatos en su mayoría no mayores a una o dos cuartillas, escritos con variedad de técnicas narrativas. Los episodios más largos se refieren a personajes relacionados por motivos profesionales con los crímenes: policías judiciales; periodistas de la ciudad de México, de alguna población más cercana o del sur de los Estados Unidos; guardaespaldas de narcotraficantes; investigadores universitarios. Aparecen de vez en cuando otros personajes que pueden o no estar relacionados con los crímenes, pero que Roberto se las ingenia para que estén perfectamente entrelazados a la trama, aunque posiblemente no tengan nada que ver con ella, o se relacionen tanto como cualquier mexicano deba estarlo. Así se hace presente el chileno protagonista de la segunda parte del libro y su hija española, transitan jóvenes del grupo social donde se mueve esa muchacha, se describen empresas pequeñas y grandes de la ciudad, lo mismo que cárceles y carceleros, se habla de supuestos videntes, policías norteamericanos que buscan en México no se sabe qué o a quién, en fin una gama compleja de personajes y situaciones que nos recuerdan la vida misma, en la cual, en México, puede cualquiera encontrarse en la calle un narcotraficante que lo es sin duda, o policías judiciales que se reconocen por el carro que usan o las pistolas que se adivinan , gentes a quien no se volverá a encontrar en toda la existencia. Late así en cada página una intensa vida, caótica por un lado pero unida con lo que debería ser la preocupación por tantos crímenes de mujeres jóvenes. Nuca se apunta claramente hacia ninguna de las numerosas teorías con que en realidad se han tratado de explicar los crímenes, pero se exponen todas: asesinos seriales, asesinos de prostitutas, crímenes casuales, asesinatos de odio clasista, secuelas del narcotráfico, placeres sádicos de un grupo de jóvenes de la alta sociedad. La impresión que a mí me quedó es que hay en los asesinatos algo de todo ello. Pero la novela no es policíaca, aunque habla de policías, no es sobre sadismo, aunque lo toca, no se achaca el mal a causas externas, aunque hay extranjeros metidos en el embrollo, que no se sabe bien qué hacen pero que manifiestan claramente lo que piensan. En fin, un horror narrado sin saña, sin regodearse en el mal, sin suavizar , sin tratar de explicar nada pero haciendo sentir que todos tenemos algo que ver con ello. Es tan buena esta parte de la novela que he oído por ahí que a todo ella se le ha considerado una “novela sobre las muertas de Ciudad Juárez”. A mi modo de ver la novela va mucho más allá: es la visión de alguien que ha perdido la esperanza de que el mundo mejore o cambie ni siquiera un poco para bien ¿De quién es esa visión?, ¿de los catedráticos europeos, del chileno seminómada, del periodista norteamericano, de los personajes que tienen que ver con los crímenes directa o indirectamente?

 

Dejo la pregunta abierta, para que busquen respuesta, si quieren, los que se animen a leer el libro, pues quien ya lo leyó seguramente ya se hizo las preguntas y alguno, tal vez, ya haya ensayado respuestas.

 

Libro valioso para mí, pues logra que el lector se planté muchos interrogantes.


Publicado por mujermentirayel @ 19:38  | Ejercicios de ?l
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Comentarios
Publicado por BoticaPop
Martes, 24 de marzo de 2009 | 23:20
yo de respuestas, nada. preguntas, mucho. pero si la gracias est? en hacer las preguntas correctas, pues todav?a no. por lo menos no me pregunto qui?n es el asesino ...
Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 01 de abril de 2009 | 5:31
"A mi modo de ver la novela va mucho m?s all?: es la visi?n de alguien que ha perdido la esperanza de que el mundo mejore o cambie ni siquiera un poco para bien".

Fdo: Senocri
Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 01 de abril de 2009 | 5:33
Me qued? con la anterior frase.
Tremendo.
Aunque mirado objetivamente, no se atisba una alternativa que pueda cambiar el mundo. De momento. Es triste, pero es as?.