Viernes, 23 de enero de 2009

Umberto Eco. Editorial Lumen, S.A. Travessera de Gracia, Barcelona. Segunda edición, 2001.

Traducción: Helena Lozano Miralles

 

   Baudolino es un novela “juguetona”. Umberto Eco, escritor de tratados sobre asuntos nada populares (linguística, semiótica y cosas parecidas), en su primera novela, “En nombre de la rosa”, dice algo así como: no escribo este libro para edificación o enseñanza de nadie. Por fortuna la literatura de la segunda mitad del siglo XX nos brinda la posibilidad de escribir por el puro placer de hacerlo. Después de escribir libros eruditos, ensayos profundos, para fortuna de lectores profanos en todo tema Umberto decidió escribir también libros divertidos: Baudolino es uno de ellos.

 

   Sin embargo, como cualquier humano, Eco no puede desprenderse de sí mismo al escribir y narra desde su visión de la realidad y utilizando los amplios conocimientos que tiene. Así Baudolino resulta un análisis alegre, jocoso, pero certero y profundo, de la credulidad tan fácil de los humanos: Baudolino, un gran mentiroso, termina creyéndose las mentiras al mismo tiempo que sabe bien que él las inventó; y además justifica su creencia; con ello Eco dibuja aspectos fundamentales de los seres humanos.

 

   La edición que leí tiene al final una apostilla de la traductora que me hizo caer en la cuenta, ya muy tarde, de otro aspecto divertidísimo de la novela: Umberto juega a lo largo de toda ella con el lenguaje que utiliza. Según deduje de la apostilla, Eco escribe en diferentes variables del italiano, desde el muy culto hasta el popular y dicharachero, desde el italiano antiguo transitado aún por el latín, hasta dialectos inventados siguiendo patrones de hablares regionales italianos. Ante el reto de conservar la riqueza del juego linguístico, la traductora asegura que intentó reflejar lo más posible las andanzas de Umberto en la traducción española y que por lo tanto el lector no debería extrañarse de encontrar de pronto términos o giros extraños al español actual, o al mismo español usado en los diferentes episodios del libro. Al leer eso me entristecí, pues no tuve noticia de ese juego sino hasta el final. Seguramente la traductora logró enfrentar el reto con éxito pero a mi todo eso me pasó muy por arriba. Sí noté el uso de términos extraños y giros no acostumbrados que, por cierto, me molestaron un poco cuando me debían de haber divertido mucho.

 

   La novela, sin duda, fue escrita por el placer de contar cosas maravillosas, episodios hermosos inventados que no por ello dejan de ser muy bellos y reflejan las profundidades humanas. El final, a mi modo de ver, sube a una alta cumbre la novela toda.


Publicado por mujermentirayel @ 21:48  | Ejercicios de ?l
Comentarios (3)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
Jueves, 29 de enero de 2009 | 13:59
Hola amigos:
soy senocri el de africano escribiendo desde otro blog. No he le?do Baudolino. Si que le? algunas rese?as cuando sali?, pero menos claras que como nos la pones. Lo agradecemos. Nos seguiremos leyendo.
Publicado por BoticaPop
Viernes, 06 de febrero de 2009 | 16:15
Ese hombre (Eco) es un genio.
Pero yo espero con ansia la rese?a de otro genio ?pistas? sus iniciales son R y B
muchomuchomucho
Publicado por Senocri
S?bado, 21 de febrero de 2009 | 12:47
De acuerdo: seguiremos leyendo a todos esos de los que Amigo Zamorano se olvid?.

En eso tambi?n somos hermanos leyendo.

Espero que en m?s cuestiones.