S?bado, 27 de septiembre de 2008

   Soy profesor de banquillo, según papeles con estudios para impartir física y/o química en secundaria. He impartido más clases de biología a adolescentes entre 12 y 15 años que cualquier otra cosa. Pero soy lector fanático de novelas. De pronto encuentro que en un grupo de mis alumnos actuales, uno de esos libros motivo de mi fanatismo ha sido leído tal vez por la cuarta parte, o algo más, de ellos. La novela en cuestión tiene 500 páginas y algunas adolescentes me cuentan que la han leído cinco o más veces.

 

   ¿Qué leen mis alumnos con tanto interés? Tenía que saberlo y conseguí el libro prestado por uno de ellos. La novela se llama “Crepúsculo. Un amor peligroso” y es obra de Stephenie Meyer, editorial Alfaguara, traducida por José Miguel Pallarés.

 

   ¿Qué decir del libro? Primero lo obvio: es un libro de literatura juvenil norteamericana … y ya no quisiera decir más. Sin embargo añado: leí de corrido hasta la página 300 y de ahí en adelante en diagonal. Dada la capa social donde se mueven mis actuales alumnos entiendo por que les gusta la novela. Salvo por mi trabajo, y a pesar de él, no me identifico con la capa social aludida. La novela es ágil y tal vez tan fantasiosa como lo fueron en su tiempo mis libros de juventud escritos por Julio Verne, aunque el tema sea totalmente diferente.

 

Mientras tanto esperó en mi escritorio, con estoicismo y comprensión, un libro maravilloso, del cual ya había leído casi la mitad: “La hija de Burger”. Me sigue esperando como un gran amigo tolerante y paciente. Acudiré a él. Espero comentarlo pronto en estas líneas.


Publicado por mujermentirayel @ 9:07  | Ejercicios de ?l
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Domingo, 14 de septiembre de 2008

Este blog nació al impulso de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), cuando hace un año la casa de estudio, a través de su oficina de Difusión Cultural, convocó a un concurso literario en el que, por cuestiones de edad, yo no podía participar. Para hacer los ejercicios que se les pedían a los concursantes se inició este blog.

     Hace meses cambié la orientación y empecé a escribir sobre los libros leídos, pero actualmente la UNAM está a punto de iniciar la etapa final de su Segundo Virtuality Literario "Caza de Letras". Esta vez el concurso es sobre novela y aun no puedo imaginar qué tipo de ejercicios se solicitarán a los concursantes, pero si yo los puedo hacer los intentaré nuevamente en este blog. La última etapa inicia el 1 de octubre. Hasta entonces seguiré escribiendo sobre los libros que lea.

     Los avatares del concurso vitual "Caza de Letras" se pueden seguir en la siguiente dirección:
                                     http://cazadeletras.unam.mx


Publicado por mujermentirayel @ 21:00  | Ejercicios de ?l
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Rosa Montero. Punto de lectura, 2003.

 

Pocas veces tomo un libro y no lo termino. Con este libro ya lo hice. Hace tiempo leí “La hija el caníbal”; me atrapó, me gustó, tiene partes que me parecieron muy buenas, como la referente a un belga que participó en la resistencia durante la segunda guerra mundial (creo recordar eso, bien puede ser otra cosa). En cambio “La loca de la casa" lo dejé en la página 106.

 

     Cuenta Rosa Montero, por ahí, por el inicio del libro, una experiencia vivida con su hermana en una ciudad x (Rosa la nombra, a mí me da flojera buscar cuál era) en la cual empezaron a caminar una tarde a partir de un barrio elegante y al anochecer avanzan por rumbos tenebrosos. Rosa Montero toma eso como ejemplo y dice que la vida es como ese viaje: se va pudriendo poco a poco. Tal vez lo dice de los viajes y no de la vida pero yo tomo su ejemplo para decir: lo que a ella le pasó en la ciudad le pasó a su libro “La loca de la casa”: se fue pudriendo conforme avanzaba. Empezó bien, hablando de la aventura que es el escribir y poco a poco, no sé con qué fin, sigue hablando de esa aventura que a ratos llama salvadora, pero exponiendo las miserias de grandes escritores como si la escritura enlodara la vida de quien la practica. No dudo de los datos que aporta. Que hay lodo en la vida lo sabemos y quien no tiene lodo tiene polvo a toneladas del desierto en que vive, pero la lluvia es vida, aunque haga lodo, o porque lo hace, y los desiertos son hermosos.

 

     Total, coloqué otra vez el libro en el estante de donde lo tomé hace días. Si a alguien cercano le interesa se lo regalaré, porque un libro sin lector me parece algo muy triste.


Publicado por mujermentirayel @ 20:33  | Ejercicios de ?l
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Jueves, 11 de septiembre de 2008

José Saramago. Punto de lectura. 2a. edición 2004

Traducción: Basilio Lozada

 

Es un libro triste, muy triste. Pero entrañable para mí. Lo he leído por segunda vez.

 

   La primera vez que lo leí tuve todo el tiempo como trasfondo al campo de mi país, al Alentejo de mi patria. El libro me hizo valorar una vez más y con nuevos argumentos, nuevas miradas, la revolución mexicana de 1910. Los latifundios de México anteriores a ella están muy bien narrados en “Levantado del suelo”. Cambiando algunos detalles, tales como un conquistador español (Hernán, digamos) en lugar de Lamberto Horques Alemán,  los latifundios son iguales. Pero a partir de 1910 el campo mexicano se transforma casi como lo cuenta Saramago al final de su relato.

 

   Esta segunda lectura la hice tratando de no pensar en la revolución mexicana. La novela, con una narración fuerte, precisa, amorosa, poética a ratos, es triste, muy triste, pero sigue dejando, como acostumbra a hacerlo Saramago, una vía de esperanza. El autor comenta en la cuarta de forros: “También del suelo puede levantarse un libro, como una espiga de trigo o como una flor brava. O un ave. O una bandera. En fin, ya estoy otra vez soñando. Como los hombres a los que me dirijo.”

 

   Termino pirateándome la frase de un hombre muy conocido, aunque no podamos verle el rostro: “¿Cuál es la velocidad del sueño?” (Subcomandante insurgente Marcos)


Publicado por mujermentirayel @ 5:43  | Ejercicios de ?l
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Martes, 02 de septiembre de 2008
Camilo José Cela.

Aunque es el primero y a la fecha el único libro que he leído de Camilo José, es claro que Cela es grande en el manejo del lenguaje. No se ven grietas en ese renglón y no sólo eso, hay maestría, virtuosismo.

 

      Pero me atrevo a señalar carencias en el libro: tiene pocos personajes y sólo uno con pleno desarrollo. Es un personaje consecuente, claro, totalmente creíble. Aparecen otros personajes bien delineados, fundamentales en la trama pero casi figurantes si atendemos al espacio físico que ocupan en las páginas del libro. La gran carencia, según yo, es la ausencia de la sociedad de la época. El protagonista no parece vivir en una sociedad amplia; en él sólo influyen sus familiares y alguno que otro individuo. La sociedad no tiene nada que ver con Pascual Duarte: el destino o Dios son quienes lo determinan. Que el personaje piense, crea, esté seguro que el destino o Dios, o la suerte (da lo mismo) sea quien lo determina puede ser (lo es en todo el libro) un rasgo muy entendible. Que todo el escrito lleve a pensar que el autor piensa igual lo veo lamentable. Claro, con un solo libro leído no puedo asegurar que el autor sostenga las creencias de Pascual Duarte, pero el libro así me lo hace suponer. Tal vez tenga que leer otros libros de Camilo José.

 

     Otra reflexión al margen de la novela: la edición que tengo inicia con un prefacio del mismo Camilo José Cela, donde explica que su libro fue censurado por el régimen franquista. Eso me parece relevante; me hace sentir lo odioso de ese régimen que censura un libro “santo”, en el cual todo indica que expresa y conscientemente Camilo evitó todo lo censurable, excepto la vida misma de un individuo al que siempre le va mal y de los cuales en su época había muchos, y los sigue habiendo en todo el mundo.


Publicado por mujermentirayel @ 21:39  | Ejercicios de ?l
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