Martes, 12 de junio de 2007
Despu?s de leer nueve entradas sobre el mismo cuadro decid? hacer trampa nuevamente. Termin? mi primer intento de minificci?n, que deb?a haber sido el ?nico que publicara. Desde luego, si estuviera realmente en el concurso la oportunidad de publicar este segundo intento no hubiera existido.

Me la encontr? en el cuaderno de mi hijo. En el que tom? sin decirle nada, para ir anotando lo que haga falta en este viaje a ning?n lado. En la foto se ve que los retratados son de dinero y la casa est? bonita, me imagino que como todas las de Nueva York, seg?n dice abajo, aunque no sea moderna. Pero se ve claro que las dos gentes del retrato son las que est?n presas y no yo aunque haya sido yo el que mat? a ese cabr?n.
Est?n bien vestidos, pero metidos cada uno dentro de su cuerpo. Ni se ven uno a otro. No hay por d?nde salir, y si hay la puerta est? cerrada. Est?n solos y apa?ados. Veo la foto mientras descanso y me doy cuenta que por eso no me voy al otro lado, porque yo, aunque est? solo y no tenga nada, sentado bajo este ?rbol veo el mundo hasta donde me alcanzan los ojos. Aquellas nubes del fondo deben estar sobre el mar. Todo es verde, como algunos dicen que es la esperanza. Como la esperanza que tengo que no me encuentren en estas tierras huastecas, que hacia adelante llegan el mar y hacia atr?s suben al desierto de Matehuala donde nac? y mat? al mancorneador de mi mujer. Y si no la mat? a ella tan s?lo fue por los dos g?erquillos. Ellos no tienen la culpa.
Publicado por mujermentirayel @ 10:47  | Ejercicios de ?l
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios