S?bado, 22 de junio de 2013

Agustín Yañez
Editorial Porrúa
México, 2008

La novela describe magistralmente la sociedad de un pequeño pueblo aislado, dominando por el fanatismo religioso, al que empiezan a llegar los vientos del cambio que ya se había operado al inicio del siglo XX en la ciudad de México y algunas otras del país, cambios notables en el comercio, la actividad industrial, el estudio y el conocimiento de las entonces nuevas corrientes de pensamiento filosófico y científico.

Los políticos conservadores y el cura del lugar, éste último con un dominio sobre costumbres y conciencias casi absoluto de muchos años, ven con preocupación cómo los jóvenes que han salido del pueblo, aunque sea a los estudios eclesiásticos del seminario, cuando regresan vienen cambiados y con visiones que contradicen su dominio.

Junto a las costumbres sociales y a las ideas más abiertas en el ámbito del conocimiento científico, llegan noticias de los levantamientos revolucionarios de principio del siglo. Finalmente el movimiento de la revolución mexicana queda en el pueblo como un simple rumor atemorizante y la novela termina narrando tragedias circunscritas al propio pueblo, motivadas por el choque de las ideas conservadoras y los aires nuevos que no son propiamente los de la revolución sino los previos a la misma.

La descripción de la sociedad cerrada de un pueblo aislado es admirable. A las resistencias al cambio Yañez les da la dimensión que seguramente tuvieron. La novela termina, como ya dije, antes de que llegue algún movimiento revolucionario a la población. Ahora sabemos que a pueblos tan cerrados y alejados como el descrito, la revolución mexicana no llegó durante su etapa armada.


Publicado por el_trampero @ 8:24  | General
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