jueves, 06 de enero de 2011

El Museo de la Inocencia,
Orhan Pamuk,
Literatura Mondadori, España, México, 2009

 Leí todo el libro, pero ¡cómo me costó terminarlo!

El libro fue un regalo de la navidad de 2009. Inicié la lectura con gran entusiasmo, pues los dos libros que había leído de Orhan, “La casa del silencio” y “Me llamo Rojo” me gustaron mucho.

El inicio de la novela me pareció muy bueno e interesante, sobre todo que ilustra muy bien la vida de la alta burguesía modernizadora y europeizante turca de la última cuarta parte del siglo veinte. Desde luego el libro está muy bien escrito, pero su tema central, un asunto sentimental, es un tema que no me entusiasma en realidad. Para colmo de males es muy repetitivo, sobre todo teniendo en cuenta que la novela tiene más de seiscientas páginas. Para alguien que haya vivido un amor atormentado durante mucho tiempo la novela seguramente le gustará mucho, al verse retratado o encontrar salidas parciales que no se le habían ocurrido, pero a mí el libro me resultó pesado, aunque reconozco que es bueno.

Aunque tardé casi un año en leerlo, lo alterné con muchos otros y lo dejé abandonado por lagos períodos, hay cosas que sí me gustaron de la novela: aproxima al modo de vida de los turcos actuales; me impulsó a averiguar más sobre la sociedad turca y su historia contemporánea, de modo que aprendí cosas sobre la Turquía actual que ni imaginaba, que me permiten acercarme un poco al entendimiento, digamos por ejemplo, de las batallas internas y externas por el ingreso de Turquía a la Unión Europea.

Como novela, las últimas cien páginas levantan el vuelo y se hacen muy interesantes. Orhan supo terminar su narración, toda en primera persona -excepto las últimas diez y seisn páginas- en forma por demás atractiva. Esas cien últimas páginas las leí en unos pocos días.

Una cosa más que me parece aleccionadora del libro: da una idea muy clara sobre la influencia de la religión, en este caso la mahometana, sobre una sociedad dada. Esa influencia es casi idéntica a la que tiene el catolicismo en esta parte del mundo. La novela también muestra que la relación de las capas adineradas de la sociedad con la religión es similar en Turquía y en América Latina.




Publicado por el_trampero @ 9:37
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Comentarios
Publicado por Invitado
jueves, 06 de enero de 2011 | 14:23

Reconozco que poco sé de los turcos y poco de su literatura. Y del que comentas no he leído nada. Ya lo siento. No sé si ese poco interés se deba a que en un campamento internacional de movimientos revolucionarios conocí a algunos turcos que era muy muy sectarios. Pero luego a la hora de comer no comían ciertas carnes por prejuicios. Y eso que eran marxistas leninistas, ¡menos mal!

 

Fdo: Senocri

Publicado por Angeles.
domingo, 23 de enero de 2011 | 13:22

¿Me lo prestas? Así puedo yo después hacer mi comentario.

Mucho, mucho, mucho.