Jueves, 27 de agosto de 2009

Ya tiene tiempo que Crepúsculo fue reseñada en este blog. El que boga leyó esa novela para enterarse que es lo que leen sus alumnos y la reseña está aquí.

Ahora la reseñaré yo (BoticaPop) pues la leí hace poco y más bien por accidente. Resulta que estuve de vacaciones y Crepúsculo, la primera entrega de la saga de vampiros (porque se supone que es una saga de vampiros) estaba por ahí, a la mano, y como yo leo y no discrimino  tomé sin más el libro como lectura vacacional.

Lo primero que debo decir es que Crepúsculo me sorprendió muy gratamente. No esperaba gran cosa de esta novela y lo que encontré en ella lo disfruté mucho. Me explico.

Por supuesto es un bestseller para adolescentes. El estilo literario es sencillo y lineal. No hay ni adornos estilísticos ni altas pretensiones literarias. Supongo que la idea es vender y vaya que Stephenie Meyer, la autora, vende. Hay una intención muy clara: contar una historia, y aquí es donde la novela está bien hecha. Cuenta una historia en la cual todos los cabos están, de principio a fin, perfectamente atados. Es una historia de suspenso que resulta tremendamente complaciente. Se basa en una estructura en la cual siempre hay un misterio por resolver y cuando ese misterio queda develado, ya se ha planteado una nueva incógnita. Y así el lector pasa velozmente las páginas, preguntándose que va a pasar a continuación. Lo complaciente radica en que todas las preguntas son respondidas con claridad. Al contrario de lo que hace todo el tiempo Roberto Bolaño, que plantea situaciones las cuales no resuelve nunca porque no se le da la gana y porque sus novelas son como la vida misma, en la cual no siempre podemos tener los pelos de la burra en la mano, Meyer siempre sacia el hambre curiosa de los lectores. Así que al final uno queda con la sensación de haber tenido un largo viaje en el cual se ha visto todo lo que había por ver. Es barato pero gratificante y ese el gancho de Crepúsculo.

Sin embargo el meollo del asunto no esta ahí. El meollo no está ni siquiera en la historia fantasiosa de los vampiros. Yo afirmo que el éxito de esta novela se debe a que refleja muy fielmente lo que significa estar enamorado a los 16 años, cuando las sensaciones se encuentran a flor de piel y el mundo es nuevo y por lo tanto cada experiencia resulta muy intensa de vivirse. En Crepúsculo, la identificación con el personaje principal se consigue muy fácilmente: la protagonista es una chica un poco torpe, no demasiado guapa aunque muy inteligente, una chica normal tirando más bien a lo insignificante pero que tiene algo difuso que la vuelve especial. Vamos, como la mayoría de nosotras nos sentimos en la preparatoria: especiales aunque el mundo entero no dé señales de notarlo. La chica protagónica se enamora fulminantemente de un vampiro disfrazado de estudiante de la misma escuela, un ente mítico, hermoso, rico y con porte. El galán de la clase. Y por supuesto el galán se enamora de la chica con todos los problemas que eso implica, el peligro latente de hacerle daño (chupándole la sangre) y la necesidad de protegerla de todos los peligros.

Y es eso, señores, y no me cansaré de decirlo, lo que vuelve fascinante a la novela. Meyer toma perfectamente el pulso de una época de nuestras vidas. Toca las carencias y los deseos de una adolescente común y nos regala la fantasía del amor romántico que todo lo puede a pesar de la hostilidad de las circunstancias que le rodean.

En el caso mio, que ya no soy ninguna adolescente y que viví un enamoramiento atormentado y dulce hace ya tantos años, la novela me devolvió la sensación de lo que yo misma era en aquella época de mi vida. Con todo, con el deseo sexual no reprimido pero todavía no maduro, con la necesidad satisfecha de ser la más hermosa a los ojos del objeto de mi jovencísimo amor, con la certera sensación de estar viviendo la una experiencia única que en realidad es una experiencia compartida con mis contemporáneos. Y es esa emoción la que me ha pescado, como luz a la polilla, y que me hará leer las siguientes entregas de la saga.

Comentarios
Publicado por Vale
Jueves, 27 de agosto de 2009 | 11:02
Totalmente de acuerdo, la novela est? dirigida a chicas adolescentes de entre 12 y 20 a?os principalmente, yo estoy en esa franja de edad, y s?, me encant? la historia, es simple y dirigdido a j?venes que no leen mucho
Publicado por Invitado
Jueves, 27 de agosto de 2009 | 14:31
"Con todo, con el deseo sexual no reprimido pero todav?a no maduro, con la necesidad satisfecha de ser la m?s hermosa a los ojos del objeto de mi jovenc?simo amor, con la certera sensaci?n de estar viviendo la una experiencia ?nica que en realidad es una experiencia compartida con mis contempor?neos. Y es esa emoci?n la que me ha pescado, como luz a la polilla, y que me har? leer las siguientes entregas de la saga."

Mejor no se puede expresar.
No sab?a de este escritor o escritora nada. Ni su existencia. Y, para qu? negarlo, aunque seg?n dec?s es interesante, no, no voy a leerlo. Ya no tengo tiempo. Ni ganas.

Fdo: Senocri.

Seguir? ley?ndoles.
Publicado por Bogador y caminante
Jueves, 27 de agosto de 2009 | 19:59
?Caramba! Es muy bueno eso de leer sin prejuicios. Cuando le? el libro, prejuicioso como soy, no descubr? sus aciertos que tan bien rese?as. Ciert?simo lo dicho en el comentario que antecede y reafirmo lo dicho en otro blog: tu rese?a, mujermentira o siplemente "la mujer", como te nombras, no tiene nada de cursi.