Con la última frase, has dado en el clavo (según yo) y en la clave de 2666. La más fuerte crítica de Roberto: por mucho que me haya hecho reir, no se trata de la critica al mundo académico europeo. Tampoco a los horrores de la guerra, ni incluso a los mismos crimenes. Roberto es feroz al decirnos a todos que estas mujeres están siendo asesinadas y nadie mueve un dedo. Por otro lado, si el culpable es el capi, ejem, ese, entonces "mover un dedo" toma todo un otro significado.
Mucho mucho.