Aunque es el primero y a la fecha el único libro que he leído de Camilo José, es claro que Cela es grande en el manejo del lenguaje. No se ven grietas en ese renglón y no sólo eso, hay maestría, virtuosismo.
Pero me atrevo a señalar carencias en el libro: tiene pocos personajes y sólo uno con pleno desarrollo. Es un personaje consecuente, claro, totalmente creíble. Aparecen otros personajes bien delineados, fundamentales en la trama pero casi figurantes si atendemos al espacio físico que ocupan en las páginas del libro. La gran carencia, según yo, es la ausencia de la sociedad de la época. El protagonista no parece vivir en una sociedad amplia; en él sólo influyen sus familiares y alguno que otro individuo. La sociedad no tiene nada que ver con Pascual Duarte: el destino o Dios son quienes lo determinan. Que el personaje piense, crea, esté seguro que el destino o Dios, o la suerte (da lo mismo) sea quien lo determina puede ser (lo es en todo el libro) un rasgo muy entendible. Que todo el escrito lleve a pensar que el autor piensa igual lo veo lamentable. Claro, con un solo libro leído no puedo asegurar que el autor sostenga las creencias de Pascual Duarte, pero el libro así me lo hace suponer. Tal vez tenga que leer otros libros de Camilo José.
Otra reflexión al margen de la novela: la edición que tengo inicia con un prefacio del mismo Camilo José Cela, donde explica que su libro fue censurado por el régimen franquista. Eso me parece relevante; me hace sentir lo odioso de ese régimen que censura un libro “santo”, en el cual todo indica que expresa y conscientemente Camilo evitó todo lo censurable, excepto la vida misma de un individuo al que siempre le va mal y de los cuales en su época había muchos, y los sigue habiendo en todo el mundo.