viernes, 15 de junio de 2007
El pasado mes de abril, Keith Richards declaró a la prensa sensacionalista británica que la sustancia más extraña que había inhalado en su vida eran las cenizas de su padre. Imagina este cambio en la historia: el que inhala las cenizas de su padre no es el guitarrista de los Rolling Stones, sino un aborigen australiano - yo investigaría sobre el tema - y delinea su experiencia interior en un párrafo de 1000 caracteres incluyendo espacios.

El inglés, desde un escalón supuestamente superior, preguntó al viejo, originario de los desiertos australianos:
- ¿Ustedes saben lo que es un padre?
El aborigen sonrió como la Monalisa - sin saber que existiera - y pensó algo así: "Este cabrón, pendejo, ¿sabrá con certeza si el que supone su padre lo es realmente?" pero contestó "sí".
- ¿Qué hacen cuando se muere?- dijo el inglés.
El australiano se quedó contemplando su desierto. Entrecerró los ojos, recompuso su cara de piedra, pero tras dos segundos de tristeza sonrió casi imperceptiblemente. Su cerebro, en su idioma y acorde a su cultura, produjo un pensamiento parecido a éste: " Pues depende, güey, si trató bien al hijo, si lo trató mal o simplemente si ni siquiera lo trató. Aunque de lejos parezca que todos hacemos lo mismo."
Después tomó maquinalmente un poco de tierra del desierto, se tocó la nariz porque tenía comezón y sorbió los mocos que siempre le habían molestado cuando escurrían por su bigote, ahora canoso y ensortijado.
Publicado por mujermentirayel @ 6:23  | Ejercicios de él
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Publicado por Senocri
viernes, 15 de junio de 2007 | 16:25
Tiene fuerza, si señor.