miércoles, 13 de junio de 2007
Desde la ventana del piso veinte de un hospital, se aprecia la vista de la ciudad enorme. Sus límites se pierden en la distancia. Esta ciudad enorme, al revés que la vida, parece no tener límites. El dia está nublado o acaso sólo es la contaminación habitual. Un hombre, solo, frente a la ventana. Veinte pisos abajo, se adivina la gente respirando. Respirando sin saber por cuánto tiempo más.
Publicado por mujermentirayel @ 20:41
Comentarios (3)  | Enviar
Comentarios
Publicado por El...
viernes, 15 de junio de 2007 | 7:05
La descripción del paisaje es completa, muy buena. Se intuye que el enfermo se sabe condenado a la muerte. Creo que el ejercicio pedía que el enfermo teminal fuera el que hacía la descripción. De ser así ese punto no queda muy claro en el escrito. La lectura produce un sentimiento que bien pude ser el del enfermo. Hay dos "enorme" muy seguidos: tal vez refuerzan un sentimiento, tal vez no.
Publicado por El...
viernes, 15 de junio de 2007 | 7:11
En una lectura más descubro que los dos "respirando" seguidos son indispensables para producir lo que el escrito mueve. Tal ves con los "enorme" pase algo similar.
Publicado por otravezporel
viernes, 15 de junio de 2007 | 7:18
Me molesta el error de dedo del "tal ves", pero no encontré cómo corregirlo