martes, 05 de junio de 2007
-Plutarco ¿Cómo vas a poner "mate al general Mújica"? Nos comprometería.
-A ver, Gomitos, escriba que desaparezca a Mújica.
-Tampoco, Plutarco. Que ponga simplemente "mate al preso".
-Está bien, Álvaro, que sea como se dijo.
-Por fin, ¿qué pongo en el telegrama, señor presidente?
-Ponga usted que desaparezca a Mújica.
-No, que mate al preso, para que quede bien claro.
-¿A quién le hago caso, señor presidente?
-Al señor secretario de guerra.
-Ande Gomitos, escriba como dijo don Alvaro. Corra al telégrafo porque si no Lázaro nos trae a ese rebelde hasta acá.
Eso contaba mi abuelo, asegurando que con sólo doce años aquel día le boleaba las botas al presidente Álvaro Obregón. Añadía que el telegrama finalmente ordenó "desaparezca al preso". En el ferrocarril que comandaba, Lázaro Cárdenas recibió el mensaje y dejó escapar a su maestro y amigo, que efectivamente desapareció por algún tiempo. Lo que dice mi abuelo debe ser cierto, porque la huida de Mújica es rigurosamente histórica.
Publicado por mujermentirayel @ 6:53  | Ejercicios de él
Comentarios (3)  | Enviar
Comentarios
Publicado por la mujer
martes, 05 de junio de 2007 | 14:32
Varias cosas:

Primero, no cumples con la consigna del ejercicio. No he leido los cuentos propuestos, pero el ejercicio pide que un personaje recibe una comunicación que no es para él. Lázaro recibe un telégrama que SI es para él. En tu escrito, el equívoco está en otro lado.

Segundo. Se nota mucho esta vez, la limitación en cuanto a los caracteres. No me imagino a Álvaro diciendo "nos comprometería" así por las buenas. Seguro ese par eran más sutiles y más maquiavelicos de como los alcanzaste a pintar.

Tercero, tu atorón con los nombres de los personajes que no te importan: a menos que me demuestres que el telegrafista efectivamene se llamaba "Gomitos", seguiré pensando que es el típico nombre medio ridículo y valemadres que siempre usas en estos casos.

(sigue).
Publicado por la mujer
martes, 05 de junio de 2007 | 14:40
Continúo:

Algo en cuanto a la verosimilitud ¿cómo fue que el señor secretario de guerra le contó todo el entuerto a su limpiabotas doceañero, con pelos y señales, sobre todo teniendo en cuenta que él era el más interesado en no dejar pistas que lo comprometieran? ¿Estaba el limpiabotas ahi presente? mmmmm, no lo creo.

A guisa de conclusión: creo que este trabajo merece un segundo tratamiento, más extenso quizá (quizá no), porque el cuento, aparte de sus detallitos, en si es muy bueno, divertido, coherente.
Publicado por Senocri
miércoles, 06 de junio de 2007 | 11:08
Saludos desde España.