miércoles, 30 de mayo de 2007
De un cuento clásico, llamado "La Esperanza", hay que cambiar algo que lo descomponga. El cuento es largo, por eso no lo transcribo.

En los párrafos transcritos cambiaría lo que está en cursiva por lo que después aparece en negrita:

Ya cerca, los dos inquisidores se detuvieron bajo la lámpara, sin duda por un azar de la discusión. Uno de ellos, escuchando a su interlocutor, se puso a mirar al rabino. Bajo esta incomprensible mirada, el rabino creyó que la tenazas mordían todavía su propia carne, muy pronto volvería a ser una llaga y un grito.
Desfalleciente, sin poder respirar, las pupilas temblorosas, se estremecía bajo el roce espinoso de la ropa. Pero, cosa a la vez extraña y natural: los ojos del inquisidor eran los de un hombre profundamente preocupado de lo que iba a responder, absorto en las palabras que escuchaba; estaban fijos y veían al judío, sin verlo.
Al cabo de unos minutos los dos siniestros discutidores continuaron su camino a pasos lentos, siempre hablando en voz baja, hacia la encrucijada de donde venía el rabino. No lo había visto. Esta idea atravesó su cerebro: ¿No me ven porque estoy muerto?


Habiendo visto al rabino, los inquisidores se detuvieron bajo la lámpara. Dirigiéndose a su acompañante, uno dijo en voz alta para que el torturado lo escuchara:
- Pobre rabino, no quiere salvar su alma. Nuestro Gran Inquisidor parece estar equivocado. Dejemos mientras tanto que el judío decida según su corazón.
Después de oír esas palabras
, el rabino creyó que la tenazas mordían todavía su propia carne, muy pronto volvería a ser una llaga y un grito.
Desfalleciente, sin poder respirar, las pupilas temblorosas, se estremecía bajo el roce espinoso de la ropa. Pero, cosa a la vez extraña y natural: al cabo de unos minutos los dos siniestros inquisidores continuaron su camino a pasos lentos, hablando otra vez en voz baja, hacia la encrucijada de donde venía el rabino. Una idea atravesó su cerebro: ¿Por qué no me habrán detenido? y sigue como en el original
Publicado por mujermentirayel @ 6:57  | Ejercicios de él
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios