El ejercico pedía describir el interior y el exterior de una pesera como si nunca antes hubieras visto una, estado en una o siquiera oído hablar de la idea general de semejante medio de transporte.
Puede ser que el ejercicio pidiera describir una pesera a alguien que nunca la ha visto ni oído hablar de ella, ni siquiera tenido noticias de que existe un medio de transporte con ese nombre. En ese caso escribiría lo siguiente:
Pesera para un nuevo:
Pesero, de peso, moneda mexicana. De automóvil que cobraba un peso se pasó en los sesentas a combi, es decir camioneta, femenina, pesera. En eso mismo se viaja hoy, modificado mil veces: láminas, manijas, focos, adornos, soldados afuera por artesanos autistas. Telas, borlas, imágenes varias abundan adentro. Te sientas en bancas hechisas que se mueven solas o bailan al ritmo que imprime el usuario.
Él