martes, 22 de mayo de 2007
La diversión está en las reglas. Creo que sí, pero la diversión también está en el ejercicio.

Ha resultado bueno para mí ser un obseso; le he dedicado mucho tiempo al concurso. Los cebollazos son terribles; parecería que los lectores se esmeran en superar a los rivales en lanzarlos cada vez más olorosos (fuchi). En cambio los miembros del jurado, que están comentando los escritos, son otra cosa. En tanto algunos lectores, tal vez como reacción al lanzamiento de cebolla, pretenden hacer algún señalamiento (ojo, no a todo llego a llamarlo crítica) y lo que logran a veces es herir a pedradas y con saña, los miembros del jurado que han comentado los escritos me parecen maravillosos: indican aciertos y errores y sus comentarios son muy reveladores de lo que, entre muchas cosas, puede aportar el concurso, no sólo a los doce electos, sino a todos los que lo seguimos en una forma u otra.

Sin rollo. Propongo no lanzarnos cebollazos (por lo demás sabemos que siempre nos gustan nuestros escritos; somos fans uno del otro). Hagamos señalamientos de lo que fue acertado y lo que no se ajustó al ejercicio. Y si se nos van errores de primaria (ortografía, sintaxis, ideas confusas) señalémoslo o no, según la importancia que demos a lo notado.

Aunque ningún miembro del jurado hizo señalamientos directamente a mi ejercicio(¡cómo me hubiera gustado!), en realidad yo sí me apropio muchos y, tramposamente, rehago uno de mis ejercicio. El otro lo dejo tal cual, aunque también, a ratos, me dan ganas de repetirlo. Mejor no, corro el riesgo y lo dejo como está.

Él, ¡otra vez muy largo el escrito!
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Comentarios
Publicado por Invitado
domingo, 28 de octubre de 2007 | 9:22
vete a la mierda